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Periódico Por Esto! violenta sistemáticamente derechos de trabajadoras y trabajadores

21 de junio de 2022.

El 2022 probablemente pasará a la historia como uno de los años más violentos para el periodismo y los medios de comunicación en México. La violación a los derechos laborales y otros derechos humanos que ejerce el periódico Por Esto! será parte de esa negra historia.

El periódico Por Esto!, incluidas todas las ediciones que se publican en la Península de Yucatán y la Ciudad de México, propiedad de Mario Renato Menéndez Rodríguez, ha violado sistemáticamente la Ley Federal del Trabajo (LFT), pues desde hace al menos un par de años se niega a pagar salarios completos y a respetar contratos, además genera cargas de trabajo insoportables, insostenibles e indignantes.

Esto ha obligado a sus trabajadoras y trabajadores a renunciar, sin embargo Por Esto! se niega sistemáticamente a pagar los finiquitos correspondientes con múltiples tácticas dilatorias, lo que afecta los derechos más fundamentales de lxs exempleadxs.

También se ha registrado acoso directo por parte de Devora Ruth Cordero Álvarez y otros directivos de la casa editorial, a quienes reclaman el cumplimiento de sus derechos. La situación se ha agravado al grado de que algunxs de lxs afectadxs han pensado en quitarse la vida o presentan síntomas de parálisis facial, e incluso diversos padecimientos de salud por el estrés ocasionado.

Devora Ruth Cordero Álvarez, que además de la capataz es dueña de algunas acciones del medio, ha sido denunciada por hostigar a los colegas a toda hora. Uno de los señalamientos que ha recibido es el de hacer trabajar a los colegas con jornadas extenuantes que inician a las 8 de la mañana y concluyen a las 2 de la madrugada. Aun así, Cordero Álvarez se ha tomado la libertad de marcarles a las 3:00 am para continuar el hostigamiento. Como ocurre prácticamente en todo el gremio, estas jornadas de hasta 18 horas de trabajo no son remuneradas conforme a la Ley Federal de Trabajo, pues nadie recibe pago de horas extra.

Otras acusaciones incluyen reclamos con violencia verbal de Cordero Álvarez contra quien decide respetar su día de descanso y no atender llamadas. Devora pasa constantemente por encima de cuanto artículo de la LFT puede, sin que eso le genere consecuencias de ningún tipo. Impunidad.

Una vez que la persona afectada renuncia, víctima del burnout, como se conoce al síndrome de estar seriamente afectado por el estrés laboral, el finiquito que por ley se debe entregar al exempleado llega sólo en los casos en los que Cordero Álvarez lo autoriza. De otra manera las personas encargadas de la administración y de recursos humanos dan largas y se escudan en que no tienen conocimiento de lo que pasa para no entregar el dinero que a las trabajadoras y trabajadores corresponde.

En algunos casos y ante la insistencia de las personas afectadas de que se les deposite lo que se les debe, reciben amenazas, tratos aun peores o, en ocasiones, cheques que les son rechazados en bancos por situaciones tan lamentables como tener firmas falsas.

A estos problemas hay que añadir las denuncias de abuso que pesan sobre el editor web Ramón Alfaro y el jefe de redacción de Campeche, Mauricio Poo; estas denuncias no han tenido consecuencia alguna, lo que permite que sus conductas sigan afectando a nuestras y nuestros colegas.

Llama la atención que la empresa se niegue a resolver situaciones tan elementales cuando es operada ─aunque a sus trabajadoras y trabajadores los hagan firmar contratos con outsourcings, en violación de la ley─ por Centro de Cultura Nuestra América A.C., la octava empresa que más dinero recibe por concepto de publicidad oficial de parte del gobierno federal, que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador y quien, por cierto, es gran amigo del dueño del rotativo.

Ni hablar de las maniobras entre sus mismas empresas y familiares para evadir los pagos a las y los trabajadores, algo que además atenta contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ─en los pocos casos donde sí se da el registro─ y al fisco mexicano.

Muchos de estos problemas comenzaron a partir del regreso de Alicia Menéndez Figueroa como directora general de la casa editorial el 22 de febrero de 2020. El 30 de agosto del 2021 cerró la edición de Ciudad del Carmen por una supuesta bancarrota, y la de Chetumal el 30 de noviembre. Estas situaciones además tuvieron como antecedente la disputa del recurso de publicidad oficial del gobierno federal por parte de las familias Menéndez Figueroa y Menéndez Cámara.

En la Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores contra la Precarización Laboral «Tenemos Que Hablar» (ATQH) y todas y todos quienes firmamos este comunicado estamos absolutamente indignadas e indignados con lo que está ocurriendo en Por Esto! y nos solidarizamos con quienes han padecido estas condiciones de esclavitud moderna.

Hacemos responsable a la citada Córdero Álvarez (señalada como socia del diario) de la violencia laboral que se vive en el diario y del incumplimiento de la Ley Federal del Trabajo que padecen nuestras y nuestros colegas.

Asimismo, hacemos responsable a la empresa de cualquier represalia contra trabajadores, trabajadoras o extrabajadores y extrabajadoras de Por Esto! ante la publicación de este comunicado y llamamos atentamente a los colegas a denunciar cualquier tipo de acoso que sufran en la empresa, pero también los convidamos a organizarse políticamente porque la denuncia es importante pero por sí misma no va a transformar la situación. Las y los trabajadores de Por Esto! y de todos los medios de comunicación requerimos una organización de clase que nos defienda y que nos permita resistir los embates de los patrones.

También exigimos a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), encabezada por Luisa María Alcalde, que actúe conforme a derecho y no por apego a las relaciones de López Obrador, de modo que haga cumplir con lo que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos manda. Exigimos una revisión de las condiciones de trabajo en la empresa, sanciones por no respetar la ley y justicia para quienes han sufrido estas arbitrariedades.

Nos solidarizamos con quienes han sido víctimas del acoso laboral y de la violación a sus derechos, y les invitamos a organizarse para hacer respetar la ley.

Es imperdonable que en pleno 2022 se sigan dando condiciones de esclavitud moderna en cualquier parte del mundo, y mucho más en uno de los primeros países de América Latina en prohibirla (1824).

Recordamos también que Cancún, Quintana Roo, se ha convertido en un sitio cada vez más peligroso para las y los trabajadores de los medios de comunicación y que las agresiones empiezan desde que se incumple un contrato de trabajo, del que nadie dentro de la citada casa editorial tiene copia.

Por lo tanto también reclamamos a la gobernadora constitucional y a los gobernadores de los estados de la Península de Yucatán, Layda Sansores San Román, Mauricio Vila Dosal y Carlos Manuel Joaquín González, que hagan cumplir la ley no sólo en Por Esto! sino en el resto de la prensa operativa en sus demarcaciones.

Por último, instamos a nuestras y nuestros colegas a que se organicen y documenten absolutamente todo ─aunque a Devora Cordero no le gusten las llamadas en altavoz─ lo que sucede ahí dentro, de modo que puedan defenderse mejor ante la constante violencia que viven al interior del rotativo.

En Tenemos Que Hablar insistimos en que sólo con un sindicato de gremio y de clase podemos hacer valer nuestros derechos, recuperar los que se nos han arrebatado y conquistar los que no hemos tenido.

Atentamente

Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores de Medios de Comunicación contra la Precarización Laboral «Tenemos Que Hablar» (ATQH)

Suscriben:

Red de Periodistas de Quintana Roo
Periodistas Unidos
FotorreporterosMX
Organización de Mujeres Trabajadoras de México (OMTM)
Coordinadora Sindical Unitaria de México
Partido Comunista de México
Frente Feminista Yucatán
Alejandro Meléndez  – fotorreportero
Jorge Meléndez – Periodista
Maria Zumbarda
Oscar Rodríguez Hernández
Roberto Grajales
Erik Castillo Cadena
Víctor Manuel Chima Ortíz
Mariana Beltrán Cortes
Ángel Armando Castellanos González

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