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Presentación de TQH Estado de México

Toluca, México; 20 de julio de 2022.

-Te voy a exprimir hasta la sangre- me dijo el dueño de un medio de comunicación en Toluca después de aumentarme 500 pesos al salario de 5 mil quincenales que ganaba entonces, en el año 2006.

Yo era director editorial pero mi trabajo consistía en mucho más que eso. Además del área que atendía, hacía otras que exigían una jornada diaria de 12 a 14 horas diarias que incluía, llevar a mis compañeros a sus casas al terminar sus turnos nocturnos o quedarme a revisar la salida de negativos y llevarlos a la planta para su impresión.

Todos los días hacía lo mismo, excepto los sábados, cuando se suponía que descansábamos todos, lo cual era muy relativo porque había que preparar la edición que se haría el domingo y saldría el lunes. Era un medio impreso e internet apenas entraba en la dinámica de los medios en Toluca, que no apostaban por redes sociales ni plataformas electrónicas.

En ese medio estuve poco más de 10 años y cuando lo dejé, ganaba 7 mil pesos quincenales, trabajaba las mismas 12 a 14 horas, tenía una semana de vacaciones al año y no contaba con ninguna prestación laboral. Nunca la tuve en el tiempo que estuve ahí. Eso sí, siempre fueron muy puntuales para pagar el salario y un aguinaldo a fin de año.

En el tiempo en el que fui parte de dicha organización, primero como reportero y después en la redacción, fui testigo de incontables abusos. Yo no era el único que trabajaba de esa manera. En realidad éramos todos, desde las secretarias hasta el personal de intendencia, cada uno era violentado. No era necesario que el dueño de la empresa advirtiera que a uno lo exprimiría todo lo que pudiera. Ya lo hacía todos los días, y a la fecha, quienes trabajan para él, lo padecen.

Esta era la dinámica que todos los medios de comunicación, o casi todos, vivían hace 17 años. Y hoy funcionan igual.

Quienes actualmente trabajan para esas patronales viven el mismo panorama y las problemáticas que de ahí se desprenden se han agudizado por una creciente violencia que hace 20 años no se veía en las calles.

La irrupción de las actividades del narcotráfico en ciudades como Toluca, Metepec, Zinacantepec, Naucalpan, Tlalnepantla fue tan violenta como sanguinaria. Con ellos, los feminicidios, asesinatos, secuestros, extorsiones y otros delitos de alto impacto se fueron incrustando en la sociedad y en el ámbito del periodismo.

Un tercer fenómeno también se disparó y fue la creciente agresión que los servidores públicos instrumentaban en contra de periodistas. Demandas multimillonarias, acoso y amenazas se han ejecutado para silenciar la información desde el poder público, que ve al periodismo como un enemigo al cual hay que combatir por todos los medios.

Por eso, ahora, una buena parte de quienes trabajan en medios de comunicación creen que la principal amenaza radica en las acciones del crimen organizado y dejan en segundo o tercer plano el constante abuso laboral del que son objeto. Esa violencia, sin embargo, es parte de un proceso más complejo que se ha transformado en agresiones estructuradas que convierten a las vejaciones laborales en el factor más importante de esa ecuación.

Sin derechos, sin salarios adecuados, sin protección por parte de los empleadores, sin estabilidad, sin capacitación, sin apoyo de ninguna índole, se trabaja todos los días, a toda hora y en todo lugar. Esta disposición al sacrificio que se confunde con una virtud, con una humanista vocación, sólo consigue profundizar el esquema de terror en el que viven quienes laboran en los medios.

En realidad, la primera agresión que sufren periodistas nace, se produce, se estructura y se esparce desde su propia redacción y los perpetradores son los dueños de las empresas, los socios, los directores de departamentos, los editores, los coordinadores y los encargados, que ubicados en las cadenas de mando participan de los abusos.

Entonces, sin derechos ni defensa, hay que salir a trabajar.

La violencia en el Estado de México contra periodistas está documentada. Se han presentado asesinatos, secuestros, extorsiones y golpizas brutales, que transcurren casi imperceptibles entre la precariedad laboral que ya se sufre.

La lista es interminable, pero los casos más recientes son los siguientes:

1. El 13 de abril de 2022 durante la cobertura del funeral de la familia asesinada en el municipio de Tultepec, Osvaldo Muller de Canal 6 Telediario, fue agredido por el comisario de Seguridad Pública de Tultepec, de nombre Érik Hidalgo, quien le prensó la mano derecha en dos ocasiones con la puerta de una patrulla, lo que le provocó una lesión en el dedo meñique, por lo que tuvieron que intervenirlo quirúrgicamente y el resultado fue que perdió movilidad de su dedo. Tanto la FGJEM como la Codhem intervienen en este caso de violencia hacia el colega, pero el funcionario mencionado continúa en el cargo como si nada hubiera pasado.

2. El 25 de noviembre del 2021 las reporteras Claudia Rodríguez, de AD Noticias y Ximena García, de AMX Noticias, en el marco de las manifestaciones del #25N, fueron agredidas por elementos de la policía municipal cuando ésta arrojó piedras a las manifestantes, lo que derivó en la lesión a las comunicadoras. Por esta acción hay una Recomendación de la CODHEM al Ayuntamiento de Toluca.

3. El 13 de agosto del 2021 la periodista María Teresa Montaño fue secuestrada en Toluca y fue robado su auto, archivos y equipo de trabajo.

4. En junio del 2021 fue asesinado el compañero Enrique García y no tenemos información sobre el seguimiento de su caso ni del desarrollo de una investigación científica para esclarecerlo; lo mismo ocurre en el caso de nuestro compañero Nevith Condés Jaramillo, asesinado en agosto del 2019 en Tejupilco.

5. En abril del 2021 la directora de Gobernación de Metepec intentó bloquear una cobertura del periodista Jorge Mercado.

6. El 6 de mayo de 2021 el periodista Filiberto Ramos fue agredido físicamente en el centro de Toluca por sujetos desconocidos, quienes lo golpearon, junto a un acompañante.

7. El 27 de mayo de 2021 el periodista Jorge Martínez, de Amecameca, fue amenazado por dos personas que viajaban en una motocicleta.

8. El 6 de junio de 2021 una reportera fue encarcelada por policías municipales de Ixtapaluca, tras haber tomado una fotografía de la alcaldesa Maricela Serrano al momento de votar.

9. El 21 de junio de 2021 el fotoperiodista Julio César Zúñiga fue agredido por un grupo de mujeres en la Plaza de los Mártires en el Centro de Toluca.

10. El 4 de agosto de 2021 el periodista Miguel Ángel Alvarado fue golpeado y asaltado en la Terminal de Toluca, cuando cubría los decomisos de mercancía en contra del comercio informal.

11. En mayo del 2020 elementos de la policía municipal de Toluca impidieron la cobertura de un homicidio a los periodistas Abadiel Martínez y Bernardo Jasso, de TV Azteca Estado de México, así como de dos fotoperiodistas de AD Noticias y de Reforma y a un camarógrafo de TV Azteca.

12. En julio del 2019 los fotoperiodistas Crisanta Espinosa y Jorge Solís fueron agredidos por inspectores verificadores de la Dirección General de Gobierno de Toluca cuando documentaban los operativos de desalojo a un grupo de vendedores ambulantes.

13. En 2019 un elemento de la policía municipal de Metepec trató de impedir una cobertura periodística de Abadiel Martínez de Milenio Estado de México.

14. En mayo del 2017 trabajadores de la Caja de Ahorro, Cooperativa Pirámides agredieron a Daniel Lozada Gallegos cuando cubría quejas de los usuarios de esa institución.

15. En junio del 2017 Alan García, colaborador de El Gráfico, fue agredido por presuntos militantes del PRI en la Plaza Las Américas de Ecatepec y a Phenélope Aldaz, de El Universal, a quien intentaron robarle el celular con el que documentaba las agresiones.

16. En diciembre de 2017 se registró la detención arbitraria del camarógrafo Karim Rangel y del periodista Abadiel Martínez, ambos de Meganoticias en el municipio de Metepec.

 17. En 2016 David Deolarte, fotoperiodista de El Sol de México, fue agredido por la Policía Federal e intentaron detenerlo en la carretera México-Toluca cuando cubría el hallazgo de cuatro cuerpos ejecutados.

18. En noviembre del 2016 la periodista de Reforma, Iris Velázquez fue golpeada, humillada y detenida, mientras cubría un desalojo en Atizapán, por dos policías con toletes, quienes le arrebataron la cámara.

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En el Estado de México no existe una sola organización de periodistas dedicada a la defensa de los derechos. No la hay porque el miedo de perder el trabajo o enfrentar demandas por parte de empresas y funcionarios públicos es tan grande como el de perder la vida, o quizá más profundo.

Nadie defiende a periodistas desde el periodismo ni la sociedad civil del Estado de México. Tampoco el Estado lo hace a pesar de la creación de una Fiscalía para Periodistas que apenas se ha montado como una agencia receptora de quejas, pero inefectiva en términos prácticos. La Comisión de los Derechos Humanos del Estado de México ha intervenido mayormente en los últimos años en estos temas, pero por distintas razones, en las que podemos incluir a los propios afectados, no se ha convertido en la fuerza defensora que necesitamos.

Los esfuerzos, entonces, se reducen a lo que cada uno de nosotros ha podido hacer desde lo individual, lo cual no es mucho ni tampoco se hace público. Entonces, ese esfuerzo es como si no existiera. Es verdad que se han organizado marchas de protesta por algunas agresiones a periodistas y aunque se ha llamado la atención de autoridades, los procesos iniciados mueren en las instancias a las que son conducidos.

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Hoy, periodistas y empleados de medios comunicación presentamos en el Estado de México a la Asamblea Tenemos que Hablar (TQH), que ha sido constituida en la Ciudad de México con periodistas de todo el país que luchan por los derechos laborales borrados por las empresas de comunicación y sus directores; que visibiliza la precariedad laboral y que construye una ruta de soluciones para cada caso particular.

Ahora, la Sección del Estado de México de la TQH se abre formalmente. Queremos contar contigo y que cuentes con nosotros en esta etapa de construcción. Estamos conscientes de las fuerzas a las que debemos enfrentarnos, pero también de lo que significa hacerlo de manera organizada.

Tenemos Que Hablar quiere platicar contigo y conocerte, presentarte a quienes ya estamos aquí y darte a conocer lo que hasta ahora se ha realizado en la Ciudad de México.

Queremos presentarte nuestra organización y trabajar juntos, con tus aportes e ideas, para vencer el abuso laboral que padecemos o padecimos por años.

Este es el primer esfuerzo nacional que se ha integrado de manera efectiva y que ahora, en el Edomex, pretende establecerse.

Nada de esto se conseguirá sin tu aporte ni estando solos. Contáctanos, reúnete con la Asamblea y conócenos.

Siempre será momento de voltear a mirarnos.

Atte.

Tenemos que Hablar.

Sección Estado de México.

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