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Pronunciamiento ante el asesinato de Luis Enrique Ramírez

Colegas:

Nos encontramos una vez más en las calles porque otra vez hemos recibido la noticia del asesinato de uno de nosotros: un trabajador de los medios de comunicación dedicado, preocupado por ejercer su oficio con rigor y asesinado por un Estado que no sólo no garantiza nuestros derechos laborales sino que incluso tampoco garantiza nuestra vida.

Estar en las calles demandando justicia para Luis Enrique Ramírez es una necesidad hoy, así como ha sido una necesidad salir a manifestarnos por Margarito, por Lourdes, por Javier y por tantos y tantas colegas cuyo único delito ha sido realizar su trabajo.

Desde la Asamblea de Trabajadores de los Medios Tenemos Que Hablar (TQH) nos sumamos a la condena del asesinato de Luis Enrique y exigimos justicia por él y por las decenas de trabajadores de los medios que han sido asesinados en este y otros sexenios. Denunciamos también que las supuestas medidas emprendidas por el Estado no funcionan para garantizar nuestra seguridad, ni en esta ni administraciones federales anteriores.

Movilización de la Asamblea Tenemos Que Hablar durante la marcha laborista del 1 de mayo.

La situación de nuestro gremio es alarmante; y, aunque todos sabemos lo que nos aqueja, vale la pena recordarlo: somos perseguidos por hacer nuestro trabajo, como el caso de los colegas en Yucatán que impulsan una lucha contra los delitos de difamación que utilizan quienes están en el poder para callar sus voces; somos hostigados por la delincuencia, por los grandes empresarios y por los políticos por destapar escándalos, corrupción y colusión entre el crimen y el Estado. Somos explotados y nos enfrentamos a trabajos que nos chupan hasta la última gota de sangre porque “la noticia no descansa”. Y efectivamente, parece que el único descanso es el que alcanzamos cuando nos asesinan.

Colegas: es necesario continuar denunciando la situación en la que nos encontramos. Como TQH hemos enarbolado la perspectiva de que la defensa de nuestra vida como periodistas pasa indefectiblemente por la defensa de nuestros derechos laborales e incluso nuestros derechos humanos. La lucha por la libertad de expresión y porque podamos realizar nuestro trabajo en condiciones de seguridad no está desligada de nuestros derechos laborales.

Es por eso que desde esta asamblea seguiremos denunciando este asesinato y otros, pero también seguiremos enarbolando la necesidad de la construcción de un sindicato de clase que nos defienda como trabajadores de los medios, en vez de proteger a los patrones.

Un sindicato al servicio de los y las trabajadoras y no al servicio de algún líder charro o corrupto. Un sindicato que nos permita organizar la lucha para defender nuestros derechos y, ¿y por qué no?, apuntar a un país en el que recibamos buenos salarios, accedamos a seguro médico, con descansos dignos, con acceso a la seguridad social, a la obtención de vivienda y, sobre todo, en el que no nos asesinen por ejercer nuestra profesión.

Hace unas semanas, nos organizamos colegas de distintos medios, estados de la República, áreas y organizaciones, para promover un espacio nacional e independiente de los partidos políticos que nos permita discutir nuestra situación y para emprender acciones de organización que faculten nuestra defensa y movilización de manera preventiva y no sólo cuando uno de los nuestros es asesinado. No abandonemos la posibilidad y apuntemos a construir esa organización.

Desde TQH creemos que así como hoy nos movilizamos para exigir justicia por Luis Enrique, mañana, pasado mañana y el día que sigue nos tenemos que movilizar para defendernos y luchar por nuestros derechos laborales y humanos.

Concentración en el Zócalo de la Ciudad de México durante la marcha del 1 de mayo.

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